Restaurante Vinoblanco, Valencia. Marzo 2.016

Me llama un amigo cocinero y me dice si podemos comer juntos, que me llevará a un nuevo restaurante llamado Vinoblanco  (pinchar en el nombre para acceder a su web) situado en la Gran Vía Marqués del Turia 59. 

Local con espíritu de gastrobar, concepto gastronómico que tanto triunfa desde hace unos años y de los cuales tenemos una buena selección en Valencia. Tapas (tanto frías como calientes), ensaladas, algún arroz y cocina a la brasa conforman su carta. 


Encontramos la terraza a la Gran Vía, interiormente la zona de barra y mesas altas junto al comedor que ocupa el espacio junto a la bodega acristalada y el final del local.



Se le ha querido dar protagonismo a la barra, con una carta de aperitivos especifica para ella y un mostrador donde podemos apreciar alguna de las sugerencias. Ese día estaba compuesta sobre todo por salazones y encurtidos, aunque me comentaron que quieren ampliar esta oferta con género fresco como por ejemplo marisco.


Si os apetece darle un vistazo a sus cartas, pinchar aquí para la de comida o aquí para la de vinos y bebidas. Interesante selección en vinos, con casi 100 referencias donde seguro encontraremos algo que nos guste. También nos podemos dejar asesorar por Hector, que ejerce como responsable de sala, para elegir la botella adecuada. De igual manera existe la posibilidad de degustar algunos vinos por copas.

Empezamos en la barra con unas aceitunas y una cerveza antes de sentarnos.


Ya en la mesa empezamos con una ración de ensaladilla rusa. Es mi tapa fetiche, me gusta pedirla si tengo buenas referencias o en este caso por saber de quien era la receta. Sabrosa, realizada con bonito que preparan ellos y espuma de salicornia, con un toque de wasabi.


Continuamos con unas croquetas cremosas de jamón y buñuelos de bacalao. La croqueta hay que comerla de un bocado, pues explotan en boca al morderlas.


Tenía curiosidad por el siguiente plato, llamado en carta "hueso de mamut". Se come el tuétano del interior del hueso de vaca vieja cortado por la mitad en su linea longitudinal, pasado por la brasa y napado con una salsa de vegetales, trufa y tuétano.


Seguimos con papada ibérica con alcachofas y yema de huevo.  Papada de Carrasco (Guijuelo). cocinada a baja temperatura, alcachofas tiernas y yema de huevo cruda. Como me gusta decir, en ocasiones menos es mas. Estupendo plato.


Como plato principal, un arroz que para algo estamos en Valencia. Arroz meloso de lagarto de lomo ibérico con setas. El lagarto es un corte poco conocido del cerdo. Una tira de magro con grasa, muy jugosa, adosada entre el espinazo y el lomo. Buen punto del arroz y melosidad del caldo.



En este punto pasamos a los postres. Empezamos con una Torrija de cazalla con cremoso de limón. Muy rica con ese punto del anís seco.


Y terminamos con un Brownie de Té matcha y helado de frambuesa. Goloso.


Para beber tomamos vinos por copas, según las sugerencias de Hector.

Mi sensación al terminar es que Vinoblanco es un local con una RCP  muy interesante. Salí contento y con ganas de volver para probar algunas de sus propuestas que se quedaron pendientes. Os lo recomiendo.

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